Superar una infidelidad
Lo primero que hay que comprender es que no es lo mismo superar una infidelidad que perdonarla. Son dos conceptos que se pueden confundir pero que en realidad no significan lo mismo. Una persona puede perdonar la infidelidad liberando lo que siente por dentro, aclarando sentimientos, continuando o no con la persona que le ha sido infiel. Sin embargo, cuando una persona se dice ha logrado superar una infidelidad es porque ya no sufre nada al respecto. Ya no desconfía. Ya no se angustia. Ya se ha recuperado a sí misma emocionalmente. Y está preparada para poder volver a confiar de nuevo. Siguiendo con la misma pareja que le engaño o no.
Y en este artículo vamos a hablar de cómo superar una infidelidad.
En líneas generales, es más sencillo que primero se perdone una infidelidad y después se supere. Aunque también es cierto que son hechos que pueden suceder de forma independiente. Que se supere una infidelidad, es decir la persona se rehaga emocionalmente, pero que jamás llegue a perdonar esa infidelidad que sufrió. Y también puede suceder, al contrario. Y cuidado porque estos casos son más dañinos emocionalmente. Cuando nosotros perdonamos una infidelidad, al entender ese error que cometió nuestra pareja, en parte le estamos liberando de culpa. Pero lo que a nosotros de forma egoísta necesitamos realmente es superar la infidelidad. Dejar de sufrir y volver a confiar en una pareja. Así que perdonar está bien, pero lo mas importante es que podamos volver a ser nosotros mismos y superar esa mala experiencia.
Si es verdad que cuando se decide continuar con la pareja que nos ha sido infiel, será mucho más difícil el hecho de superar esa infidelidad. Y nos llevará más tiempo. También es verdad que, si se logra volver a confiar en dicha persona de forma real, estaremos de completamente renovados a nivel emocional.
Y es que superar una infidelidad puede ser un proceso doloroso, pero también una oportunidad para crecer y madurar a nivel emocional. No todas las personas lo superan de la misma forma, algunas personas necesitan muchos años y es normal que se puede necesitar ayuda profesional. Pero cuando se supera, es algo que innegablemente nos ha hecho más fuertes.
entro de nuestra experiencia adquirida a través de lo que nos cuentan nuestros clientes, hemos podido observar diversas pautas que pueden resultar de ayuda:
- Plasmar nuestras emociones: Es importante no reprimirse ninguna emoción. Sobre todo, al inicio del proceso es normal sentir enfado, tristeza, rabia etc Y es importante darles salida a dichas emociones.
- Buscar apoyo: Necesitas contar lo que te ha pasado y como te sientes. Siempre hay un amigo, familiar o un psicólogo que te ayudará a que te liberes.
- Eximirte de culpa: Debes tener claro que la infidelidad ha sucedido por culpa de la otra persona. No has hecho nada que lo provoque.
- Recupérate a ti mismo: Debes recuperar el amor propio. Céntrate en ti, en el ocio que te guste y vuelve a ser la persona que anímicamente eras antes de la infidelidad.
- Tiempo: Es una herida. Y para que se cierre evidentemente es necesario el paso del tiempo. Para algún caso será más para otros menos pero siempre será necesario que el reloj avance para que nuestra cabeza lo supere.
Es importante que diferenciemos olvidar y perdonar de superar la infidelidad. Cuando la superamos podemos volver a confiar. Eso significa poder bajar la guardia sin sentirnos amenazados. Para ello no podemos forzarnos a confiar. Cada persona lleva su tiempo y si forzamos solo llegaremos a olvidar. Pero cuando se recuerda regresa esa sensación de desconfianza que nos angustia y nos deja intranquilos. Es por ello por lo que debemos darnos el tiempo que necesitemos y vayamos poco a poco. Si se trata de una pareja nueva, es fundamental explicarle la situación y tu intención de superarlo.
Recuerda que superar una infidelidad, habiendo perdonado o no, significa el recuperarte a ti misma, el volver a confiar y un crecimiento personal y emocional de los que puede llegar a cambiarte como persona. Una reconstrucción de nuestra persona que por muy lejos que parezca al principio, llega.