Las películas lo pintan como persecuciones y disfraces. La realidad de un seguimiento es mucho menos espectacular… y mucho más metódica.

Antes de salir: la preparación

Todo seguimiento empieza días antes, en la reunión con el cliente: fotografías recientes de la persona, vehículo, horarios habituales, lugares que frecuenta y, sobre todo, cuándo hay sospechas fundadas. Con esa información se planifica qué días, en qué franjas y con cuántos detectives.

Durante el seguimiento

  • Esperar mucho. Buena parte del trabajo es aguardar, discretamente, a que la persona salga del trabajo, de casa o de una reunión.
  • No ser visto. La prioridad absoluta es la discreción: si la persona sospecha, la investigación se cae.
  • Solo en espacios públicos. Calles, bares, restaurantes, zonas comunes. Nunca dentro de domicilios ni lugares privados.
  • Documentarlo todo. Horas, lugares, con quién se reúne, fotografías y vídeo de lo relevante.

Al terminar: el informe

Lo observado se recoge en un informe profesional cronológico, con fotografías y explicaciones objetivas, sin opiniones. Es el documento que recibe el cliente y que, si hace falta, el detective puede ratificar ante un juez.

Lo que no verás nunca

Ni micrófonos ocultos, ni localizadores en el coche, ni acceso al móvil. No solo porque es ilegal, sino porque cualquier prueba obtenida así no tendría ningún valor.


¿Tienes dudas sobre tu caso? En una consulta de 60 minutos por videollamada valoramos contigo si hay indicios y qué opciones legales tienes. Si después contratas una investigación, te descontamos la consulta.

Despacho de detectives inscrito en el RNSP con el n.º 11010.